De un grano nace la planta
que más tarde nos da el choclo
por eso de la garganta
dijo que estaba humilloso.
Y yo como no soy otro
más que un tanguero de fama
murmuro con alborozo
está muy de la banana...

Hay choclos que tienen
las espigas de oro
que son las que adoro
con tierna pasión,
cuando trabajando
llenito de abrojos
estoy con rastrojos
como humilde peón.

De lavanda enrubia
en largas guedejas
contemplo parejas
si es como crecer,
con esos bigotes
que la tierra virgen
al noble paisano
le suele ofrecer.

A veces el choclo
asa en los fogones
calma las pasiones
y dichas de amor,
cuando algún paisano
lo está cocinando
y otro está cebando
un buen cimarrón.

Luego que la humita
está preparada,
bajo la enramada
se oye un pericón,
y junto al alero,
de un rancho deshecho
surge de algún pecho
la alegre canción.                                     
The plant grows from a seed
And then gives us a corn cob
That why he growled
That it was humiliating.
And since I’m just
A notorious tanguero
I mumur with joy
‘it’s excellent.’

Some ears of corn
Are golden
Those are the ones I adore
With tender passion,
When working
Covered in thistles
I have stubble
Like a humble peasant.

Of lavender it turns blond
In long locks
I contemplate couples
If it is like growing,
With those whiskers
That the virgin land
Offers to the
Noble commoner.

Sometimes the corn
Roasts over the fire
It calms passions
And the joy of love,
When any commoner
Is cooking it
And another is preparing
A good mate.

Once the cornmeal
Is prepared,
Benath a canopy
You hear a pericón,
And under the eaves
Of a decrepit shack
From someone’s chest.
Soars a joyful song.