Riberas que no cambian tocamos al anclar.

Cien puertos nos regalan la música del mar.
Muchachas de ojos tristes nos vienen a esperar
y el gusto de las copas parece siempre igual.
Tan sólo aquí en tu puerto se alegra el corazón,
Riachuelo donde sangra la voz del bandoneón.
Bailemos hasta el eco del último compás,
mañana zarpa un barco, tal vez no vuelva más.

Qué bien se baila
sobre la tierra firme.
Mañana al alba
tenemos que zarpar.
La noche es larga,
no quiero que estés triste.
Muchacha, vamos...
no sé por qué llorás.
Diré tu nombre
cuando me encuentre lejos.
Tendré un recuerdo
para contarle al mar.
La noche es larga,
no quiero que estés triste.
Muchacha, vamos...
no sé por qué llorás.

Dos meses en un barco viajó mi corazón.
Dos meses añorando la voz del bandoneón.
El tango es puerto amigo donde ancla la ilusión.
Al ritmo de su danza se hamaca la emoción.
De noche, con la luna, soñando sobre el mar,
el ritmo de las olas me miente su compás.

Bailemos este tango, no quiero recordar.

Mañana zarpa un barco, tal vez no vuelva más.



The same shores every time we drop anchor,
A hundred ports that play us the music of the sea.
Girls with sad eyes that come wait for us,

And drinks that all taste the same.

My heart is only happy here in your port,

Riachuelo, where the bandoneon’s sound bleeds.
Let’s dance until the last note,
A ship sails tomorrow…it may never return.


It’s so nice to dance
On dry land.
Tomorrow
We sail at dawn.
The night is long…
Don’t be sad.
Girl, come on,
Don’t cry.
I’ll say your name
When I’m far away.
I’ll have a memory
To tell the sea.
The night is long…
Don’t be sad.
Girl, come on,
Don’t cry.

My heart was on a ship for two months.
Two months missing the sound of the bandoneon.
The tango is a friendly port, where dreams drop anchor
And feelings swing to the rhythm of its dance.
At night, in the moonlight, dreaming at sea
The rhythm of the waves tricks me, pretending to be its music.
Let’s dance this tango…I don’t want to remember.
Tomorrow a ship sails…it may never return.